Oscar Fernandez "El Señor de la Radio"


Lo primero que recuerdo en mi adolescencia es la radio local, pasaba la música que me gustaba, estoy casi seguro que llegue a grabar la transmisión de prueba de la Fm Soft, como todos los de mi generación pasaba horas frente a la radio poniendo play y pausa, para grabar mis temas preferidos, pero no es de eso de lo que les quiero hablar, sino del "Señor de la Radio" Oscar Manuel Fernandez Mazza.

Entrevistamos a Oscar, creador de la Fm Soft - Radio Pontevedra 92.1 mhz, que luego de 30 años deja de transmitir, colgando el auricular y apagando las luces del estudio para no encenderlas nunca mas.

Él nos contó que nació en Flores, Capital Federal, único hijo; que el primer barrio donde vino a vivir en Pontevedra fue Villa Olaechea, allá por el año 55, aquello no era lo que hoy conocemos, de hecho la primer vivienda donde el se alojó fue donde actualmente esta ubicado el cementerio Santa Mónica, allí funcionaba una especie de bar, donde el portugues Adrian Fernandes, atendía a los que trabajaban en su quinta y a los que andaban de paso por el lugar.
Gracias a un plan impulsado por Perón, sus padres pudieron obtener su primer terreno y hogar, donde el pudo crecer y estudiar Podologia,en el año 1983 se recibió de Perito Apicultor y tuvo las colmenas hasta que llegó la invasión de la soja . Luego de trabajar de lo que había estudiado, tubo una fabrica de escobas, varias verdulerias y una rotiseria, hasta que la Radio golpeo su puerta.

Mientras mas nos adentramos en la entrevista, mas interesante se hace la misma. Resulta que la Fm Soft, nace prácticamente con la vuelta de la democracia, mas tarde en 1986, ya estaba formada, siendo una de las primeras Fm de la zona, junto a Radio Ciudad de Merlo, dirigida por Delbono. Un gran actor en esta historia radial, es el hijo de Oscar; Alejandro Fernandez, éste tuvo su paso por la mítica Z 95, una radio que hizo historia para los jóvenes de aquella época, por difundir música electronica; les dije historia y música electrónica, Alejandro fue el director de la radio que marcaría para siempre un antes y un después en la música electrónica y todo nació acá en nuestro pueblo. La radio de la que hablamos es ni mas ni menos que Energy 101.1.

Desde el comienzo se llamó, Radio Pontevedra - Fm Soft, esto es porque a la mañana estaba dirigida por Oscar y apuntaba a un publico en general y usaban el nombre de Radio Pontevedra y después del medio día, se hacia cargo Alejandro y pasaba música para los mas jóvenes, ahí se llamaba Fm Soft; luego cuando Alejandro Fernandez se fue a Energy 101.1, tuvieron que reorganizarse y acomodarse a los cambios.

Llegamos a un punto de la charla donde inevitablemente, logramos sin querer, que se le escape una lagrima, le pedimos que recuerde buenos momentos vividos en la radio y - "al hacer esto es imposible dejar de pensar en los amigos que ya no están", - nos dijo: Carlos Fatne, José Amaro, Lugly y recientemente Jorge Lucero. Cuando uno pide que recuerde a todos los que pasaron por la radio, siempre es injusto, porque la memoria no siempre ayuda, por eso en nombre de Oscar pedimos disculpas por todos los que no nombramos, ya que son muchos, cada uno conoce su historia y la familia de la radio es muy amplia.

Tendríamos que dedicarle toda una historia completa a los artistas que pasaron por esta radio, solo nombraremos algunos, para ver la magnitud de lo que les contamos: Gilda, Karina, Daniel Agostini y muchos mas, ni que hablar de los incontables eventos radiales, que movilizaban nuestro pueblo, las 101 hs. para la Sala de Primeros Auxilios con Carlos Fatne y Jose Amaro, las 60 hs. para la Escuela 4, con Jorge Lucero y muchos eventos mas.

Terminando la nota le pedimos a Oscar unas palabras finales a lo cual nos respondió "búsquense un trabajo y no pongan una radio", nos sonreímos y conociendo todo lo que significó la radio para él, en mas de 30 años, supimos que estas palabras las decía, luego de haber transitado un largo camino, muchas historias, muchos amigos, algunos hoy ya no están, él suele decir que no tiene amigos, ya que muchos de ellos han partido; solo por ahora lo dejamos con sus recuerdos, pero hay mucha tela para cortar en Oscar, de hecho sigue con su proyecto gráfico Info-Ponte, en el cual también Cruzados colabora, ademas en su retiro se dedica a la canaricultura.
Si hay algo que nos gusta es como se "Cruzan", las historias, no es que todo comenzó o se desarrolló aquí en Pontevedra, es como somos parte de una historia mas grande, de la que aveces ni siquiera nosotros nos damos por enterados.

Muchas Gracias !!! Oscar Fernandez, a su esposa Norma Defeo, a sus hijos Sandra y Alejandro.

Norberto Amarilla - Cruzados: "Historias de Pontevedra"


Temprano en la mañana

Hace varios meses tuvimos una reunión con Carlos Padua. La idea era hablar de Oscar, su hermano y doctor de nuestro querido pueblo, pero fue tan rica la charla, que con tiempo y paciencia, salió esta historia que quiero contarles.

Carlos nos contó que trabajaba en el tambo, junto a sus padres y hermanos y como era el más chico, lo mandaban a comprar el pan “temprano en la mañana”. Pero siempre tardaba un poco más, sobre todo en invierno, ya que en la panadería “La Fraternidad”, estaba tan calentito que no se quería ir.

Pasaron los años hasta que un día los dueños le ofrecieron que trabajase con ellos, les dijo que no, porque sabía que sus padres no lo dejarían, pero siempre le quedó la idea dando vueltas.

Él nació aquí en Pontevedra, en la calle Pedro Goyena y Espejo. En ese lugar tenían el tambo del cual hablaba en su relato. Allí aprendió el oficio de lechero junto a sus hermanos; Nos contó que sus padres, Carmen y José, eran libaneses que hacía varios años habían llegado a nuestro país; Nos contó cuánto habían trabajado y cómo pudieron salir adelante, según nos dijo, eran 12 hermanos pero que algunos habían partido muy pronto.

[Era inevitable preguntarle, si tenían alguna relación con la localidad de San Antonio de Padua, a lo cual respondió, con un rotundo no, que solo había sido una casualidad, pero que no había relación].

Cuando creció, trabajó con el padre de Norma Defeo y con Berra. Luego llegó a tener camiones y tractores, pero fue recién hacia los años ´70 que ingresó al negocio de la panadería. En ello estuvieron también Oscar y Paulo aparte de Carlos por supuesto, luego Oscar se dedicaría a la medicina y Paulo se hizo grande, así que Carlos se dedicó de lleno al negocio.

Fue duro al comienzo pero pudo crecer de a poco y, con el tiempo, se fueron comprando locales e invirtiendo en negocios inmobiliarios, pero lo más importante es que invirtieron en nuestro pueblo, dieron “PAN” y comida a muchos ciudadanos, no sólo por sus emprendimientos laborales, sino porque siempre han estado relacionados a la ayuda social de nuestra ciudad. El mejor ejemplo es, sin dudas, nuestro querido Hospital, donde la familia Padua participó de su origen y formación.

La vida lo encuentra a Carlos con una familia constituida y trabajadora: su esposa Amanda Ofelia San Martin, sus hijos: Silvia, Silvana y Mariano, quienes continúan con el legado familiar.

Los pioneros como Carlos nos cuentan que antiguamente Pontevedra era toda de tierra, que no hubo asfalto hasta el año 1949. Que en ese mismo año vino el tendido eléctrico al centro de la ciudad, que vinieron muchos artistas al CEPA y al Sportivo. Que justamente de ese club nos cuenta una anécdota maravillosa: un día fue al Sportivo en su bicicleta y la pasó tan bien que se la olvidó allí, sin cadena como se acostumbraba antes. Al otro día, cuando se acordó, fue a buscarla y estaba allí, en el mismo lugar. En otros tiempos era impensable que alguien tocara lo que no es suyo.

Junto a su hijo Mariano compraron un Tranway tirado a caballo, al cual utilizaban para ir a desfiles. También armaron un FIAT 600, una Coupe Chevy y ahora están armado un FORD A. Pero tal vez el legado más importante que puedan hacerle a la ciudad es el Policonsultorio, ese maravilloso edificio estrenado hace poco tiempo, ubicado en la Av. De La Unión y De Los Españoles.

Hoy muchos trabajamos lejos de nuestro hogar, pero les puedo asegurar, que cuando volvemos a Pontevedra, no solo los Padua, sino muchas familias nos esperan con los brazos abiertos. Es que todavía se mantiene ese ambiente de pueblo, donde todos nos conocemos, aunque todo avance y Pontevedra cada día se haga más grande, todavía quedan las familias originales que nos cuentan siempre sobre nuestro pasado.

Muchas gracias Carlos Padua

Norberto Amarilla – Cruzados historias de Pontevedra


Historias de vida: Eugenio Toril


Una historia singular es la de la vida de Eugenio, de 48 años, quien tras perder su trabajo como chofer de colectivos y frente a los retos y exigencias que le imponía la vida, demostró dignamente que no todo está perdido y que nunca se deben bajar los brazos, por lo cual comenzó a recorrer las calles de nuestra ciudad con su "compañero de viaje", su carrito, gracial al cual lleva día a día el plato de comida a sus hijos.

"No pude renovar el registro de chofer profesional, pero le salvé la vida a mi hija".

Su actual condición de desempleado se debe a que unos años atrás una circunstancia familiar lo colocó en la situación de utilizar hasta el último de sus ahorros: la salud de su hija menor, a la cual se le detectó una enfermedad del corazón. La niña debía ser operada en el Hospital Garrahan, y los gastos que conllevaban tanto la manutención de la familia con otros tres niños pequeños, como los medicamentos y demás gastos que la situación provocaban, llevaron a Eugenio a utilizar incluso, el dinero que tenía ahorrado para la renovación de su Registro de Conductor. Sacrificios que sólo un padre que ama a sus hijos es capaz de hacer.

La vida le presentó un momento duro a Eugenio y su mujer, Alejandra, cuando los médicos les comunicaron que su hija tenía un 90 % de probabilidades de no superar la operación y en el caso de hacerlo, existía la posibilidad de quedar con algún tipo de secuela. Pero por cosas del destino, por la gracia de Dios, o simplemente por el amor de sus padres, la chiquita de tan solo dos años (hoy diez), rompió todos los pronósticos y a las 72 hs. post-operación, se encontraba en plenas condiciones y con muchas ganas de salir a jugar, correr y disfrutar de la vida. Felizmente sin ningún tipo de complicaciones y por siempre aferrada al amor profundo de sus padres y hermanos.

Luego de ese momento que marcó un antes y un después en la vida de la familia Toril, llegó la época de "la malaria", "el estancamiento". Eugenio, quien luego de haber trabajado en diferentes empresas de colectivos, tales como la 55, 242 y la 629, entre otras, por haber gastado todo su capital durante la enfermedad de su hijita, no pudo renovar el registro y perdió su puesto de trabajo. Sin embargo, intentó conseguir el registro a toda costa, pero aquellas personas a quienes consideraba amigos y que podrían haber dado una mano, le dieron la espalda, no respondieron a su pedido de ayuda, no acudieron cuando él más los necesitaba.

Pero uno siempre se las ingenia para encontrar una salida, y en vez de resignarse y dejarse estar, Eugenio armó un carro y comenzó a recorrer las calles de Pontevedra hasta el cansancio, con el único objetivo de que, al finalizar el día, pudiese haber un plato de comida en la mesa de su casa.

Por este motivo él hace referencia a que "nunca se debe pensar que esta todo perdido", lo cual desea inculcar en sus hijos y desea demostrarles, con su esfuerzo y sacrificio, que se debe luchar cada día por las cosas que uno quiere. Que se debe ser honesto, humilde y por sobre todas las cosas que "mientras se tenga fuerzas en las piernas y en los brazos", se podrá pelear por aquello que se aspira a alcanzar, sin sentarse a esperar soluciones mágicas.

Para finalizar y a modo de reflexión sobre esta historia de vida llena de humildad, honestidad, dolor, pero a su vez llena de sacrificio, lucha y voluntad, queremos resaltar que "la vida muchas veces termina siendo un gran peligro, no por las personas que hacen mal, sino por aquellas que se sientan a ver lo que pasa" y es en este sentido que Eugenio, y toda su familia, salen a nuestras calles día a día, muchas veces cuando nosotros dormimos o nos encontramos cálidamente en nuestros hogares, a librar la pelea mas difícil: la pelea por la sobrevivencia, la pelea por la vida. Y seguramente saldrán victoriosos de ella.

Muchas Gracias Eugenio Toril y familia.

Norberto & Leonel Amarilla  - Cruzados: "Historias de Pontevedra"





El Artesano de Pontevedra


En una charla muy agradable, conocimos a Marcelo Gonzalia, Nuestro gran "Artesano Local", nació el 2 de Octubre de 1972; es oriundo de la ciudad de Mercedes, Provincia de Buenos Aires.

"Respetemos a todos los seres vivos, que son parte de nuestro ser, en base a la ecología y biodiversidad"

Nos relato con voz pausada,acerca de su niñez, la cual fue muy dura; perdió a su padre de chico, esto lo obligo a trabajar a muy temprana edad. Su primer oficio fue el de agricultor, ya que un poco en serio y un poco en juego, sintió la responsabilidad de ser el hombre de la casa.

Su padre les había heredado una casa en Pontevedra, hacia ese lugar viajo con sus jóvenes 5 años, junto a su madre y su hermano Cristian; terminó la primaria en la escuela nº 4, ahí decidió no seguir estudiando, habló con su mamá y le pidió aprender un oficio; allí ella lo llevo con su tío, para que le enseñara el trabajo de carpintero, el cual aprende muy responsablemente; a los 15 años ya era supervisor de la empresa de carpintería que había montado su tío, pero el sentía que su camino iba por otro lado, el arte comienza a florecer de a poco; una de sus primeras obras fue una escultura de barro, llamada Totem, es así como comienza a rodearse de sus primeros amigos artesanos.

Llegan años muy duros, allá por el 2001 y es necesario dejar el arte un poco de lado e ingresar a un trabajo mas formal, allí comenzó a trabajar en el frigorífico CEPA ; hoy en día vive de sus artesanías y de los trabajos de carpintería que realiza en su taller, también esta en el programa Prohuerta, donde enseña a la gente a sembrar y cultivar la tierra.

El presente lo encuentra con varias esculturas en nuestra querida ciudad; las principales se encuentran en su casa del barrio "La Unión " frente a la fabrica de aerosoles, allí podremos encontrar:

" Mi madre mi vida " obra en madera realizada en el 2005, "General San Martín " trabajo en cemento realizado en el año 2006, " La unión hace la fuerza" muestra a dos figuras humanas sosteniendo a una garita de colectivos.

En la Avenida Unión y de los Italianos, junto a otros amigos, nos brinda uno de sus últimos trabajos, "el amor de un pueblo" representado por una familia de aborígenes.

Ademas realizo esculturas para el hogar "Los Cara Sucias" de Monica Carranza y para el padre Farinello.

Muchas Gracias Marcelo Gonzalia.

Norberto Amarilla - Cruzados: "Historias de Pontevedra"